¿Qué son las adherencias balanoprepuciales?

adherencias balanoprepuciales
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De manera relativamente frecuente acuden a consulta padres algo asustados porque han notado que su niño pequeño presenta el prepucio pegado al grande y que este resulta imposible de retraer sin causar dolor en el niño. Por otro lado, menos frecuente es que los hombres adultos presenten estas adherencias balanoprepuciales, pero causan igualmente molestias y mayor preocupación. ¡Descubramos más sobre la adherencia balanoprepucial para perderle el miedo!

«Tengo piel pegada al glande»: la explicación, una adherencia balanoprepucial

Debemos decir que estas adherencias balanoprepuciales no son un trastorno grave, sin embargo las molestias que ocasionan y las complicaciones como pueden ser: quiste de esmegma, sobreinfecciones y molestias para tener relaciones sexuales, hacen que los cirujanos tengamos que intervenir para solucionar dichas adherencias balanoprepuciales y los quistes prepuciales que se originan como complicación.

Estas adherencias son estructuras fibróticas que se van pegando al glande con el paso del tiempo y la falta de higiene de la zona.

En los niños las adherencias balanoprepuciales son relativamente fáciles de solucionar. Puesto que son delgadas y aún débiles, no así en los adultos en los que en la mayoría de veces se ve acompañada de una fimosis, lo cual hay que corregir de forma quirúrgica. No hay que confundir las adherencias balanoprepuciales con los quistes de esmegma con fimosis. Veamos cómo quitar las adherencias prepuciales en el caso de los más pequeños.

Cómo quitar las adherencias prepuciales en niños: rutina de limpieza para la piel pegada al glande

Básicamente el tratamiento es conservador y consiste en la higiene exhaustiva de la zona con agua y jabón, intentando liberar el glande de las adherencias balanoprepuciales. Hay que hacerlo de forma paulatina y con suavidad a fin de evitar el dolor o sangrado del glande. Y día tras día, con esta técnica se consigue la liberación de dichas adherencias.

Cuando no se consigue fácilmente, se recurre a la aplicación diaria de una crema o gel que contenga corticoides. Puede ser batametasona, clobetasona o fluticasona, dos veces al día, acompañada siempre de buena higiene. Hay que enseñar a los niños a lavar bien dicha zona balanoprepucial para evitar las nuevas formaciones de estas adherencias y otros problemas como la balanitis xerótica. Es raro que un niño se acompañe de una fimosis propiamente dicha. Cuando así sucede, también habría que resolver el problema quirúrgicamente.

Tratamiento de adherencias balanoprepuciales en adultos con o sin quiste de esmegma

Normalmente las adherencias balanoprepuciales en adultos se acompañan de quiste balanoprepucial, y a veces de fimosis. Frecuentemente la solución es quirúrgica, por cuanto las adherencias son fuertes y gruesas y no es posible ya con solo higiene y corticoides, resolver el problema. Cuando, bajo anestesia liberamos el glande, éste suele sangrar. Hay que limpiar la zona con limpieza quirúrgica y solucionar la fimosis.

En los adultos suele ser una intervención relativamente sencilla con un postoperatorio corto y bien llevado.

Por último, si eres de los que piensa «tengo piel pegada al glande» y crees tener o padecer de lesiones en la zona balanoprepucial, deberás recurrir a un especialista cualificado quien te indicará el mejor tratamiento. En Men Solutions hemos resuelto innumerables casos sin complicaciones y la total satisfacción de nuestros pacientes. ¡Contacta ya con nosotros y te ayudaremos!

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