Cáncer de cuello de útero: Síntomas, causas y tratamiento

cáncer de cuello de útero

Actualmente el término cáncer todavía sigue causando mucho miedo entre la población general. Sin embargo, las investigaciones sobre esta patología han avanzado tanto, en tan poco tiempo, que hace posible prevenir, tratar y brindar a los pacientes una vida bastante cercana a lo normal, si no, completamente normal. En el caso de las mujeres, uno de los tipos más preocupantes es el cáncer de cuello de útero, por las consecuencias que puede tener.

Qué es el cáncer de cuello uterino

El cuello del útero, también llamado Cérvix se encuentra en la parte final del útero, en la zona que conecta directamente con la vagina y es el canal por donde ingresarán los espermatozoides para la fecundación.

Las células que componen este cuello del útero pueden, por alguna razón, verse atacadas, cambiando su forma y comportamiento, transformándose en cáncer que obliga a actuar rápidamente.

Causas de cáncer de cuello de útero

La principal causa conocida, probada y demostrada es la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) en mujeres. Este virus provoca la alteración de la normalidad de las células del cuello uterino a través del tiempo, originando un cáncer de Cérvix.

Estos cambios incluyen transformaciones en el código genético de las células. Este código genético contenido en el ADN de cada célula, es quien indica las funciones, comportamiento, multiplicación y finalmente, la muerte de cada célula. Al transformar este código en el ADN, las células cambian su actividad, se multiplican sin control originando un tumor de células atípicas, que incluso se desprenden y viajan a otras partes del cuerpo. Esto se llama metástasis.

Cuando el sistema inmune de la mujer es suficiente, eficaz y trabaja de forma adecuada, puede suceder que el VPH no consiga alterar ni afectar a las células del cuello uterino. Pero cuando esto no sucede, es posible la aparición de éste cáncer que nos ocupa.

Síntomas del cáncer de cérvix

Cuando el cáncer se encuentra en estadios iniciales, lo más seguro es que no dé ningún síntoma. Lo cual lo hace peligroso. Una vez empiezan a aparecer los síntomas, estos son los más comunes:

  • Sangrado vaginal fuera de ciclo menstrual.
  • Dolor en las relaciones sexuales (dispareumia).
  • Dolor en región de bajo vientre e incluso intravaginal.
  • Secreción serosa acompañada de rasgos de sangre, que puede tener un olor fétido. Esto ya llama mucho la atención. Se ve en cánceres de cuello uterino en estadios avanzados.

Tipos de cáncer de cuello uterino

Aunque existen varios tipos de cáncer de cérvix, los más frecuentes son los siguientes:

  • Carcinoma epidermoide: Este tipo de cáncer tiene su origen en las células periféricas que encuentran directamente en contacto con la vagina.
  • Adenocarcinoma: Este cáncer se origina en las células glandulares (que fabrican secreciones) y se encuentran en el canal cervical en la transición entre el exterior del cuello y el interior de este.

Factores de riesgo para el cáncer de cérvix

  • Inicio de actividad sexual a edades tempranas. Esto se ve más frercuentemente en países en donde la educación sexual es deficiente.
  • Al tener múltiples parejas sexuales a través del tiempo, ya que esto aumenta las probabilidades de contraer el VPH, y con él, el cáncer de cuello uterino. Mientras más parejas sexuales tengas, o tu pareja las tenga, mayor riesgo.
  • Enfermedades de Transmisión Sexual: Estas infecciones propician el desarrollo y colonización del VPH con mayor probabilidad que en personas son ETS.
  • Enfermedades o medicamentos que afecten el sistema inmunitario por otros motivos de salud, hace que la posibilidad de que aparezca un cáncer de cuello uterino aumente.

Existen algunos otros factores menos importantes. Por eso lo más importante es tener unos medios de prevención.

Prevención del cáncer de cuello uterino

  • Vacuna contra el VPH: En muchísimos países, se ha comenzado a vacunar a las niñas contra el VPH después de los 14 años con la intención de disminuir la incidencia de infección por el VPH. Si no te han puesto la vacuna, deberás hablar con tu médico acerca de la pertinencia de esta.
  • Papanicolao frecuente: Esta técnica de recolección de células del cuello uterino es fácil de obtener en la consulta y luego examinar en el laboratorio de patología. Así se puede detectar cambios en las células que nos alerten de la aparición del cáncer. Deberá realizarse en mujeres sexualmente activas, normalmente a partir de los 21 años. Y se hará cada cierto tiempo.
  • Protección en las relaciones sexuales con el propósito de evitar infecciones de transmisión sexual como el VPH.
  • Dejar de fumar es muy importante también.
  • Mantente informada acerca de estos temas de salud. Es tu responsabilidad.

En el caso de que algún síntoma te parezca familiar, o si tienes dolor en las relaciones sexuales, o secreción vaginal extraña y de olor fuerte, es imprescindible que acudas a tu ginecólogo de confianza. Él sabrá qué hacer.

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