Dispareunia o coito doloroso

La dispareunia, también llamada coitalgia, es un trastorno sexual, definido como un dolor genital persistente que se produce antes, durante y después del coito. Por lo tanto el término dispareunia viene a significar coito doloroso. Se produce tanto en hombres (dispareunia masculina) como en mujeres, siendo más común en ellas y pudiendo estar relacionado con el vaginismo.

¿Qué síntomas presenta la dispareunia? 

Los síntomas de la dispareunia pueden ser dolor, escozor, picor, quemazón, etc., y pueden darse antes, durante y después de mantener relaciones. En las mujeres, este dolor puede localizarse en diferentes zonas, como en la parte interna o externa de la vagina, en la zona pélvica o en el abdomen. En los hombres puede localizarse en la parte externa genital (prepucio, glande, escroto), o en la parte interna (testículos, próstata, uretra…).

Causas de la también llamada coitalgia

Las causas de la dispareunia pueden ser tanto orgánicas como psicológicas.

  Entre las causas orgánicas se encuentran:

  • Lesiones del área pélvica o genital.
  • Vaginismo.
  • Infecciones vaginales.
  • Lubricación insuficiente.
  • Inflamación o infección de la piel.
  • Quistes de ovario.
  • Tumores genitales o pélvicos.
  • Alergia al látex o algunos espermicidas.
  • Traumatismos durante el parto.

Problemas de factor psicológico también pueden ser causantes de este dolor durante el coito. El estrés, la ansiedad o el estrés pueden causar un menos grado de excitación provocando dolores durante la práctica sexual. Haber sufrido experiencias sexuales traumáticas en el pasado o haber sido víctima de abusos sexuales son también una causa común en la dispareunia.

Tratamiento y consejos para el coito doloroso

Los tratamientos para solucionar la dispareunia son tan variados como lo son las causas. Lo primero es acudir a tu médico o ginecólogo y tratar de averiguar si el dolor está causado por un factor orgánico o psicológico. Si la causa es orgánica, su médico le recomendara el tratamiento más adecuado dependiendo de cuál sea la causa, pudiendo recetarle algún medicamento, una terapia hormonal o recomendando la cirugía en algunos casos (como pueden ser los problemas de fimosis o frenillo corto en los hombres).

Cuando la causa es psicológica, las terapias pueden ser un buen método para solucionarlo. Es necesario intentar descubrir cuál es la raíz del problema y tratarlo. Durante la terapia es posible que se recomiende la práctica de los ejercicios de Kegel.

Lo primero y más importante si tienes dolor a la hora de practicar el sexo es acudir a tu médico. También hay una serie de consejos que podéis realizar en casa; como por ejemplo probar con diferentes posiciones sexuales que mejoren la excitación, o el uso de lubricantes para mejorar la penetración.

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter

Deja un comentario