¿Cómo tratar (y prevenir) la fimosis en niños?

fimosis en bebés
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Se conoce como fimosis a la incapacidad de poder retirar hacia atrás el prepucio, que es la piel que cubre el glande. Este problema es bastante común, tiene diferentes clases (fimosis parcial, leve o severa) y aparece durante la infancia. Prácticamente la totalidad de los niños nacen con este problema, por lo que la fimosis en bebés es algo común, pero durante los primeros tres años la adherencia del prepucio con el glande y la fimosis tienden a ir desapareciendo. Pero si pasados los 3 o 4 años la fimosis no ha desaparecido o reducido en un porcentaje considerable, es cuando los padres deben consultar con un urólogo para llevar a cabo el tratamiento de la fimosis en niños, que en la mayoría de los casos requerirá de una cirugía. Pero antes de ver los tratamientos de la fimosis veamos la mejor manera de prevenir la fimosis infantil.

Prevención de la fimosis infantil: ejercicios de retracción para evitar operar a un niño de fimosis en el futuro

Para prevenir la fimosis en niños conviene que los padres estén bien informados sobre los procedimientos a seguir, así como saber a partir de cuántos meses deben empezar a trabajar en su prevención y también que no deben forzar la retirada del prepucio en los primeros años porque puede ser perjudicial.

Lo mejor que puede hacerse para prevenir la fimosis es, a partir de los 2 años de edad, usar el momento del baño para retraer poco a poco el prepucio y dejar el glande al descubierto, con cuidado de no hacer daño al niño y siempre retornando la piel a su punto de partida. Mientras el prepucio esta retraído es conveniente aprovechar para limpiar las secreciones que se acumulan en esa zona para evitar posibles infecciones.

Circuncisión en niños: ¿cuándo recurrir a ella?

Si a partir de los 3 o 4 años el prepucio no se retrae con facilidad o produce dolor al niño es conveniente acudir a su pediatra o urólogo para explorar distintas vías para su solución. En estos casos su médico puede recomendarles una serie de tratamientos mediante el uso de cremas, como los corticoides tópicos, y ejercicios para lograr que el prepucio se retraiga con facilidad.

Si a partir de los 5 o 7 años el problema persiste deberá valorarse realizar un tratamiento quirúrgico para eliminar el prepucio, lo que se conoce como circuncisión. Este tratamiento no suele realizarse antes de los 6 o 7 años, porque hasta entonces es posible que la fimosis desaparezca por sí sola y no haya que recurrir a la circuncisión en niños. Precisamente una de las ventajas de la circuncisión es eliminar la probabilidad de que la fimosis prospere, pero veamos qué ocurre si finalmente hay que recurrir a la cirugía.

¿Cómo es y cuánto dura la operación de fimosis en niños? Así es la cirugía de fimosis en niños

La intervención quirúrgica para tratar la fimosis suele recomendarse en niños de entre 7 y 10 años que sufren este problema. Al ser una intervención dolorosa esta se realiza con anestesia, bien local o general. ¿Cuánto dura la operación de fimosis en niños? Suele tener una duración de entre 30 minutos y una hora, y por lo general tras la intervención el paciente puede regresar a su casa y seguir los clásicos consejos para el postoperatorio de fimosis de cara a una pronta recuperación. En algunos casos, especialmente en el de niños pequeños, puede recomendarse una pequeña hospitalización de entre 24 y 48 horas, para evaluar que no se produzcan complicaciones tras la cirugía de fimosis en niños.

Operar a un niño de fimosis puede implicar la aparición de inflamación y dolores, pero ambos se irán mitigando con el paso del tiempo, y al cabo de una semana el niño podrá hacer una vida completamente normal. No obstante, se recomienda que eviten las actividades deportivas o de contacto durante 2 o 3 semanas después de la intervención.

Deja un comentario