Meatoplastia Dorsal

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La meatoplastia dorsal, es una técnica quirúrgica destinada a tratar los problemas de una estenosis meatal. Este problema consiste en que la uretra, conducto a través del cual sale expulsada la orina de nuestro organismo, tiene una estrechez, que dificulta o imposibilita dicha expulsión.

Meatoplastia dorsal o uretral, ¿en qué consiste?

Es posible que hayas escuchado el término de  meatoplastia uretral o meatoplastia dorsal. La meatoplastia uretral elimina la estrechez en el extremo distal de la uretra (el meato uretral).  La intervención consiste en seccionar el meato, para su posterior apertura y aplicación de puntos que se caerán en un plazo de 2-3 semanas. La meatoplastia dorsal permite resolver problemas de los pacientes con Balanitis Xerótica Obliterante y con estenosis meatal.

La estenosis meatal puede afectar tanto a hombres como a mujeres. En el caso de las mujeres, este problema es generalmente congénito, y rara vez suele aparecer en las mujeres adultas. En los hombres en cambio, aunque también puede darse de manera congénita, tienen más posibilidades que las mujeres de que se desarrolle a lo largo de la vida, y puede estar causado por varios motivos, como una inflamación o hinchazón por algún golpe o traumatismo, tras alguna cirugía en la zona genital o debido a alguna infección urinaria (como la uretritis por ejemplo).

 En el caso de las mujeres, este problema se trata en el mismo consultorio médico, con una anestesia local y se procede a ensanchar y dilatar la apertura uretral. En el caso de los hombres, se requiere de una cirugía de tipo ambulatorio.

 La meatoplastia, tal y como mencionamos antes,  consiste en una operación quirúrgica para aumentar el diámetro del meato uretral. Esta se realiza bajo anestesia local. Existen diversas técnicas para realizar la operación. Una de las más usadas es el corte en V invertida. La duración de la operación no es muy larga. Esta técnica en V invertida es bastante sencilla, dejando un buen resultado estético y además evita la aparición de hipospadias durante el postoperatorio.

 Tras la operación y el periodo de recuperación, es necesario mantener un cierto control sobre el paciente para observar que la estenosis uretral no vuelva a desarrollarse. Si nota problemas al orinar o si ya ha sido operado pero vuelve a notar ciertas molestias, no dude en acudir a su médico o a un especialista para tratar su problema.

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