Pene oculto, Pene Enterrado y Pene Escondido

pene enterrado
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El síndrome de pene enterrado, también conocido como pene oculto o pene escondido, es algo poco común. Este síndrome consiste en que un hombre posea un pene de tamaño normal, pero a la vista pueda parecer de pequeño tamaño.

¿Cuál es la explicación de esta patología? El problema no reside en los cuerpos cavernosos, que suelen haberse desarrollado de la forma habitual y alcanzado el tamaño que se considera normal. La cuestión reside en que el pene queda enterrado por culpa de una excesiva cantidad de tejido adiposo, que puede ser la piel del escroto, el prepucio o de la pared abdominal.

Aunque se presenta sobre todo en personas con pérdida de peso, existen tres variaciones o clases con orígenes distintos. Son las siguientes:

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Fascia Dartos.

Pene atrapado: es una anomalía cuya causa suele ser también de carácter iatrogénico, adquirido especialmente después de una operación de circuncisión, en la que el pene queda “atrapado” por la cicatrización posterior. Otras intervenciones quirúrgicas que pueden dar lugar a ello son la extirpación de un hidrocele o el tratamiento de una hernia.

Pene oculto: una parte del pene o todo entero, es cubierto por un exceso de grasa supra púbica y tejido adiposo. Esta afección puede ser congénita o iatrogénica.

        – Pene membranoso: la estructura del pene, esto es, el propio pene, la uretra y el escroto son completamente normales, pero se presentan anomalías en la unión de la piel entre el escroto y el pene. La causa de esto suele ser iatrogénica, es decir, efecto causado por alguna cirugía de pene realizada con anterioridad, como por ejemplo una circuncisión o cualquier otra cirugía de pene en la que se haya producido una excesiva resección de la piel del pene.

  En la mayoría de los casos congénitos estos problemas suelen estar relacionados con el excesivo tamaño y la falta de elasticidad de la fascia dartos, una capa de fibras musculares lisas que cubre la zona escrotal, y que en estos casos no permite el normal deslizamiento del prepucio.

  El síndrome del pene enterrado es normal que ocasione molestias y puede hasta impedir o hacer más difícil el coito y el mismo acto de orinar, en casos extremos en los que la piel cubre por entero el miembro y la salida de la uretra. También puede provocar graves trastornos de tipo psicológico, puesto que no se puede disfrutar de una vida sexual plena y en muchos casos, fruto del desconocimiento, la persona que lo padece puede pensar que se trata de un problema de tamaño. Por esta razón siempre es aconsejable acudir a un médico o especialista.

 El tratamiento quirúrgico es diferente según la variedad y gravedad: si es el caso de pene enterrado o cualquiera de los otros 2. La cirugía es sencilla y eficaz, y se realiza bajo anestesia general. En la mayoría de las ocasiones la intervención se realiza a través de una incisión coronal. El objetivo, en cualquier caso, es el de reducir el tejido sobrante y poder liberar el pene. En algunos casos, al ser liberado el pene, es posible que se necesite implantar piel alrededor del mismo, ya que este puede quedar desprovisto de ella. La duración total del proceso puede varias entre 60 y 90 minutos. Generalmente el paciente suele recibir el alta a las 24 horas. Durante los meses siguientes es necesario llevar a cabo un seguimiento del paciente para observar la evolución y que no aparezcan complicaciones

 Al aparecer generalmente en personas que tienen sobrepeso, se recomendara igualmente que lleven a cabo una dieta para disminuir el peso.

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