Las posturas destacadas para sexo anal

Posturas para Practicar Sexo Anal

Aunque existan infinitas posturas para practicar el sexo anal, algunas son más recomendables que otras por ser más o menos placenteras y por tener mayor o menor facilidad. Nosotros te las contamos.


Prácticamente todas las posturas que se utilizan en el sexo vaginal pueden ser usadas para la practica del sexo anal sin mayores inconvenientes, pero existen una serie de posturas que suelen ser recomendadas para realizar con esta practica, bien por que la postura facilita la penetración haciéndola más placentera o para que resulte menos dolorosa especialmente en aquellas parejas que empiezan a probarlo.

Tradicionalmente, la postura estrella del sexo anal se relaciona con la del perrito, que aunque puede resultar muy estimulante, especialmente para los hombres, no suele recomendarse para las parejas que empiezan por ser poco cómoda para ellas.

A continuación os dejamos con un listado de cuales son las posturas más recomendadas:

  • El molde: similar a la cuchara; ambos se tumban de lado, la mujer coloca su cuerpo en forma de z con las piernas y el hombre se acopla detrás de ella. Esta postura resulta bastante placentera porque le permite al hombre estimular fácilmente otras zonas erógenas de la mujer, como los pechos o el clítoris.
  • El tornillo: ella se tumba en forma de L al borde de la cama, y su pareja de rodillas procede a la penetración. Esta postura se recomienda a aquellas parejas que están empezando, puesto que la penetración no es muy profunda.
  • La profunda: una postura ideal para aquellas parejas experimentadas. Ella se tumba de espaldas y pone los pies por encima de los hombros de su pareja, lo que permite que la penetración sea más profunda.
  • La doma: todas las posturas en las que ella se encuentra arriba son muy beneficiosas, especialmente para aquellas parejas o mujeres que empiezan, puesto que es ella la encargada de marcar el ritmo y la profundidad de la penetración. En la doma ella se coloca encima de él dándole la espalda.
  • El perrito: como ya hemos dicho, no es la más conveniente para aquellas parejas que empiezan, pero una vez que ya se ha avanzado, esta postura puede resultar muy satisfactoria, porque permite que el hombre estimule los pechos y el clítoris de su pareja.
  • La mariposa: una versión de la postura del misionero para practicar el sexo anal, en la que ella debe mantener las caderas levantadas para mejorar la penetración. Puede ayudarse de cojines para que esta postura no resulte muy cansada. Puede probarse en la cama o bien sobre una superficie alta, que permita que el hombre se coloque de pie.

Si nos hemos dejado alguna postura que consideres importante o si tienes cualquier duda o recomendación, cuéntanoslo.

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