Vaginismo

Tratamiento para el Vaginismo

 El vaginismo es un problema que afecta a las mujeres y que es considerado como una disfunción sexual femenina. Es un problema poco común. Se trata de una constricción vaginal involuntaria, de los músculos del tercio inferior de la vagina. A diferencia de otras disfunciones sexuales, el vaginismo no supone una pérdida del estímulo sexual, de hecho, por ejemplo con la masturbación es perfectamente posible alcanzar el orgasmo. El problema es que debido a esa constricción vaginal, los coitos pueden resultar dolorosos, producirse ardor, incomodidad, y en definitiva, dificultar la penetración vaginal. Se diferencia entre vaginismo primario, cuando una mujer nunca ha conseguido poder practicar la penetración vaginal, y el secundario, cuando a partir de un momento determinado no puede mantener el coito cuando previamente si había podido.

Tratamiento

 Dentro del mundo de las disfunciones sexuales, según los especialistas, el vaginismo es uno de dichos problemas que tiene un mayor alto porcentaje de éxito para ser superado siempre que se siga el tratamiento adecuado.

 Antes de seguir el tratamiento, debe saberse cuál es la causa que origine el problema, pudiendo ser esta tanto física como psicológica. Siempre es recomendable realizar una exploración ginecológica previa, para determinar si hay alguna posible malformación en la vagina que este causando los dolores durante la penetración.

 Una vez se determine cuál es el problema, el tratamiento principal para solucionar el vaginismo consiste en una combinación de información y debida educación sexual, siguiendo una serie de consejos, un tratamiento de las causas, sean estas psicológicas o físicas, pudiendo combinarse esto con una serie de ejercicios para fortalecer los músculos pélvicos.

 La psicoterapia sexual es una parte fundamental en el tratamiento del vaginismo para tratar aspectos psicológicos clave, como pueden ser por ejemplo el miedo al sexo. La terapia ayuda a conocer cuáles son los problemas mentales que provocan el vaginismo.

 En cuanto a los tratamientos farmacológicos, suelen utilizarse tres tratamientos con tres fármacos distintos, relajantes musculares, anestésicos locales, y medicamentos para tratar la ansiedad, que puede ser causante del vaginismo.

 Los ejercicios para fortalecer los músculos de la zona pélvica, como los ejercicios de Kegel, ayudan a mejorar la movilidad de los músculos vaginales, a tener un mayor control sobre dicha zona, lo cual puede aliviar el dolor y reducir o eliminar la ansiedad.

 Lo más importante de todo es acudir a su médico o ginecólogo si usted padece de vaginismo. No lo dude ni un momento, el vaginismo puede solucionarse si se sigue un tratamiento. ¡Disfrute plenamente de su vida sexual!